El monte que Marcha: nueva movilización en defensa del monte nativo

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Compartimos el texto de convocatoria publicado por la CoDeBoNa:

“En Córdoba queda un mínimo de bosque nativo en estado de conservación

Hoy una importante movilización social plantea frenar el desmonte y reforestar con especies nativas. Razones científicas, espirituales, legales, sociales, productivas, todas coinciden en que sin bosque se agravan todos los problemas actuales, y con más bosque se abren más posibles soluciones.

Ante la falta de agua pura, aire puro y tierra fértil, ante la crisis climática, ante la pobreza y la crisis alimentaria, la preservación y multiplicación del bosque nativo es un gran remedio pedido a gritos por miles de personas, por universidades, instituciones, movimientos sociales, organismos internacionales.

Pero el bosque sigue siendo talado y arrasado.

Será que todavía no se ha movilizado suficiente cantidad de gente e instituciones.
Será que la gente y las instituciones no se han unido adecuadamente para frenar efectivamente las topadoras.
Será que muchas personas están ocupadas o distraídas y miran para otro lado como si nada pasara.
Será que el marketing pagado por el agronegocio no ha sido desenmascarado todavía.
Será que las leyes que protegen los bosques no son buenas o no funcionan o los gobiernos y el sistema judicial no las hacen cumplir.
Será que el ser humano ha perdido tanta naturaleza interior y exterior que ya no siente cuando se mata a sí mismo.

O será un poco de todo eso y más también.

Hoy, ante la vergüenza que da el gobierno de Córdoba impulsando una ley que facilita desmontes, el pueblo se convoca a salir a las calles otra vez. El pueblo se convoca a marchar en el centro de la capital, a traer la fuerza del monte generoso, a denunciar la corrupción de los funcionarios; a compartir canciones, danzas, colores y poesía entre quienes marchan y también con la ciudad que bebe el agua que viene del monte.

El pueblo se convoca a marchar, y se convoca con conciencia, con intención, con solidaridad, con alegría, con urgencia, con compromiso, con humildad, con coraje.
El pueblo, como el monte, quiere crecer, y va a crecer.
Para crecer, para ser más, es bueno que nos ayudemos a entender y recordar por qué defendemos el bosque nativo:

– Defender el bosque nativo es defender la diversidad. Al estar en riesgo el bosque, están en riesgo miles de especies, fauna y flora. El desequilibrio ecológico resultante es gravísimo.

– Defender el bosque nativo es defender la soberanía alimentaria, la producción local y los alimentos sanos, semillas libres y tierra para quien la trabaja.

– Defender el bosque nativo es defender fuentes de trabajo actuales y futuras, en una realidad urgente de crecimiento de la pobreza. El avance del monocultivo genera riqueza concentrada para muy pocas personas, mientras disminuye la población rural, que debe migrar a las ciudades donde empobrece rápidamente y pierde calidad de vida.

– Defender el bosque nativo es un reflejo necesario para evitar mayores catástrofes climáticas. El bosque y sus matorrales nos protege contra la sequía, contra las inundaciones, contra las olas de calor y frío, contra aluviones y vientos, y regula el clima evitando fenómenos extremos.

– Defender el bosque nativo es la última defensa antes que la provincia se convierta en un desierto total, con lo que ello trae: desaparecida la fauna y flora, las zonas desérticas se convierten más rápidamente en zonas de sacrificio ambiental y disminuye la humanidad.

– Defender el bosque nativo es defender la última compensación concreta en cuanto a emisiones de gases de efecto invernadero, por la labor de captación de dióxido de carbono que realizan los árboles y las plantas.

– Defender el bosque nativo es defender el turismo, el turismo como trabajo, como espacio de salud humana, de cultura, de aprendizaje, de conexión con la naturaleza, de disfrute de la belleza del paisaje.

– Defender el bosque nativo es defender el patrimonio cultural, los sitios arqueológicos, memoria de los pueblos originarios.

– Defender el bosque nativo es defender la última purificación posible del aire, en un contexto de cada vez más fuentes contaminantes, principalmente por la combustión de derivados del petróleo y emisiones de metano del ganado.

– Defender el bosque nativo es proteger las fuentes de agua pura, cada vez más escasas

– Defender el bosque nativo es proteger frutos, hierbas de importantísimas cualidades alimenticias y curativas, únicas en el mundo.

– Defender el bosque nativo es el último freno a la invasión de transgénicos y agroquímicos que están enfermando a la población argentina y cordobesa.

– Defender el bosque nativo es defender nuestra identidad regional y el último reducto de espiritualidad conectada a la naturaleza.

– Defender el bosque nativo es defender la música y la poesía que allí nace.

– Defender el bosque nativo es defender la Constitución Nacional tal como la hemos creado y sostenido, donde el ambiente sano es un derecho y es un deber defenderlo. Despreciar la constitución y permitir que las autoridades sigan violando leyes vigentes es abrir paso a mayor degradación social, ilegalidad y corrupción.

– Defender el bosque nativo es defenderse a unx mismo y a nuestrxs hijxs: todos los ataques a la naturaleza, en todo el mundo, tienen graves consecuencias inmediatas sobre la salud de las poblaciones.

– Defender el bosque nativo es reconocer la importancia verdadera de la madre tierra, siendo entonces una forma profunda de superar el patriarcado y el machismo, ya que el respeto real a todas las dimensiones de la madre tierra trae respeto a lo femenino, a la mujer y a la vida.

¡SOMOS EL MONTE QUE CRECE!
¡SOMOS EL MONTE QUE MARCHA!”

Coordinadora en Defensa del Bosque Nativo (CoDeBoNa)

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